316L es un acero inoxidable y es una aleación popular para aplicaciones en muchas áreas de ingeniería mecánica, la industria marítima, así como la industria alimentaria y los fines farmacéuticos. Los componentes fabricados con 316L se pueden mecanizar, pulir, soldar, tratar térmicamente y tratar superficialmente como cualquier otro componente fabricado de forma tradicional con acero inoxidable.
El 316L impreso en 3D no es automáticamente apto para uso alimentario. Para que un material sea seguro para los alimentos, debe cumplir reglas y estándares específicos establecidos por las autoridades alimentarias, como la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) en Europa o la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) en los Estados Unidos. Al igual que con cualquier uso de materiales que entran en contacto con el cuerpo o los alimentos, es importante asegurarse de que los productos impresos en 3D se procesen y traten la superficie de una manera que evite la contaminación o reacciones químicas no deseadas y que los certifique para el uso previsto. Contáctenos Para más información.